México.- A pesar de las promesas del Gobierno mexicano de no incrementar los precios del kilo de tortilla y masa, la realidad en Hermosillo, Sonora, muestra un aumento que ya impacta el costo de tacos y tamales en la región.
Los comerciantes se encuentran ante grandes desafíos para mantener la rentabilidad de sus negocios, ya que el kilo de tortilla ha alcanzado un precio promedio de 35 pesos. En algunos establecimientos, este producto se vende incluso a 38 pesos y en tiendas locales el costo supera los 40 pesos.
Luis González, un vendedor de tacos de cabeza, barbacoa y chicharrón, menciona que actualmente adquiere el kilo de tortilla a 25 pesos, pero anticipa que deberá aumentar sus precios para hacer frente a los incrementos. Esto podría llevar a una disminución en sus ventas: “Lo que sube nos repercute. En este momento las verduras están muy caras, el tomate, los limones, la carne; es una cadena de aumentos”, comentó.
Por otra parte, Crucita Reyes, quien vende tamales, también ha tenido que ajustar sus precios; a principios de año incrementó el costo de cada tamal de 20 a 22 pesos. La situación no es diferente para las tortillerías, donde Rubén Armenta, un empleado, señala que el aumento en los precios de la harina y el gas está afectando la operación. “Tratamos de aguantar lo más posible”, afirma.


