Internacional.- El gobierno de Estados Unidos ha expresado su apoyo al reciente diálogo entre el oficialismo venezolano y la Asamblea Nacional elegida en 2015. Este encuentro tiene como objetivo fundamental trazar una hoja de ruta hacia una transición democrática que apunte a la reconstrucción de las instituciones políticas del país y a la celebración de un proceso electoral abierto.
Un comunicado del Departamento de Estado subrayó la importancia de la reunión entre Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de 2026 y representante del Gobierno Interino, y Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015. Esta reunión fue vista como un paso positivo en la búsqueda de acuerdos que orienten futuras negociaciones.
El portavoz del Departamento, Thomas “Tommy” Pigott, enfatizó que el diálogo inclusivo es la clave para cualquier proceso de transición democrática. A través del comunicado, se espera que las conversaciones continúen en las próximas semanas, permitiendo a los diversos partidos políticos y al Gobierno Interino en Caracas establecer formalmente sus trabajos.
La agenda discutida tiene como prioridades la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), el restablecimiento de garantías para una participación política efectiva y la protección de las libertades civiles esenciales para un debate político sano.
Horas antes de este comunicado, el parlamento controlado por el chavismo anunció que tras la reunión, ambas partes acordaron crear una “mesa técnica y política paritaria”. Esta mesa estará encargada de establecer una agenda y cronogramas concretos centrados en el fortalecimiento democrático y la búsqueda de consensos para el futuro del país.
Dinorah Figuera, quien regresó a Venezuela para participar en estas discusiones, resaltó su compromiso con una agenda que garantice las libertades políticas y de expresión. Su regreso forma parte de los esfuerzos relacionados con el proceso de transición que cuenta con respaldo internacional.
La Asamblea electa en 2015 y el chavismo han mantenido una prolongada disputa institucional desde que la oposición logró la mayoría parlamentaria en las elecciones de ese año. Aunque el oficialismo recuperó el control formal del Legislativo en 2020, una parte de la oposición ha continuado operando desde una estructura paralela respaldada internacionalmente.


