Internacional.- El secretario de Estado de EE. UU. y de origen cubano, Marco Rubio, ha instado a los ciudadanos de la isla a participar en la creación de una «nueva Cuba», una propuesta alineada con la visión del presidente Donald Trump. Este mensaje fue difundido a través de un video de cinco minutos, coincidiendo con el aniversario de la primera toma de posesión de un presidente democráticamente elegido en la nación caribeña, un evento ignorado por el Gobierno cubano.
Rubio reflexionó sobre la difícil situación por la que atraviesan los cubanos, señalando que hoy más que nunca enfrentan desafíos significativos. «En un día como hoy, en 1902, la bandera cubana ondeó por primera vez en un país independiente. Sin embargo, sé que ustedes sufren en la actualidad», expresó, refiriéndose a la severa crisis humanitaria y económica que la isla enfrenta. Esta situación se ha visto agravada por el embargo de petróleo impuesto por EE. UU.
Además, el funcionario estadounidense subrayó que «la verdadera razón» de la falta de electricidad, alimentos y combustible es el saqueo de recursos por parte de quienes ostentan el poder, señalando al conglomerado empresarial militar Gaesa, establecido por el ex-presidente Raúl Castro. Dijo que mientras la élite militar se enriquece, la población regular sufre las consecuencias.
Aprovechó la ocasión para criticar la actual gestión del país y plantear la propuesta de Trump que busca establecer una nueva relación entre EE. UU. y una Cuba resurgente. «Una nueva Cuba sería un lugar donde todos, no solo Gaesa, puedan tener la oportunidad de prosperar con sus propios negocios», enfatizó Rubio, aludiendo a ejemplos de éxito en países cercanos.
Su discurso se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y La Habana, incluyendo sanciones contra la dirección cubana y presiones políticas en aumento. Cabe destacar que el Departamento de Justicia de EE. UU. está preparando acusaciones contra Raúl Castro por el derribo de aviones en 1996, una noticia que coincide con el Día de la Independencia de Cuba reclamado por la diáspora cubano-americana, aunque rechazado por el Gobierno cubano.


