Internacional.- Un fallo judicial ha dejado claro que el gobierno de Donald Trump no podrá imponer la exigencia de presentar un documento que acredite la ciudadanía al registrarse para votar. Esta decisión, emitida de forma permanente por la jueza Denise Casper del Tribunal del Distrito de Boston, mantiene la defensa del derecho al voto ante intentos de cambio del sistema electoral.
La jueza apoyó su decisión en la constitución, que no concede al presidente poderes sobre la regulación electoral, lo que contrasta con la propuesta de Trump de demandar un pasaporte o documento similar durante el registro federal. Según los opositores a esta medida, tal requisito afectaría a millones de ciudadanos, en especial a aquellos de bajos recursos y minorías.
Consecuencias de la determinación judicial
Entre los intentos de modificación del sistema electoral, Trump también quería prohibir que se contaran los votos por correo que llegaran después del día de la elección, una medida que particularmente afectaría a estados como California. Las sanciones contra estados que no cumplieran con estas reglas incluían la retención de fondos federales.
Letitia James, fiscal general de Nueva York y parte de los estados demandantes, expresó su apoyo a esta decisión, al señalar que proteger el derecho al voto es fundamental y que busca honrar las luchas de generaciones pasadas.
Perspectivas futuras para Trump
Aunque ha recibido un revés en este litigio, Trump sigue adelante con sus planes de reforma electoral a través del proyecto de ley SAVE America, que ha sido aprobado en la Cámara de Representantes, pero enfrenta obstáculos en el Senado. En un giro inesperado, el presidente ha vinculado la firma de una importante ley de vivienda a la aprobación de este proyecto, describiéndolo como una emergencia nacional.
La controversia en torno a su gestión electoral sigue activa, y la lucha por la regulación del voto en Estados Unidos parece lejos de concluir.


