Internacional.- En un contexto de creciente tensión, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha reafirmado el compromiso con el bloqueo naval que mantiene el Comando Central sobre los puertos iraníes, advirtiendo que las restricciones a las exportaciones de crudo podrían llevar a un colapso económico inminente para el régimen de Teherán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, compartió en su cuenta de X que en poco tiempo los almacenes de la Isla de Kharg se verán saturados, lo que provocará el cierre de los ya frágiles pozos petroleros en Irán. Esta estrategia forma parte de la ‘Operación Furia Épica Económica’, diseñada para ejercer una presión máxima sobre la economía del país persa.
En cuanto a los esfuerzos diplomáticos, el presidente Donald Trump anunció una extensión indefinida del alto el fuego, condicionada a que Irán presente una propuesta de acuerdo. Esta decisión contrasta con las anteriores amenazas de bombardeo, evidenciando un cambio de enfoque. Trump justificó su postura al mencionar una profunda división dentro del gobierno iraní y la solicitud del gobierno pakistaní, mediador en el conflicto, de cesar las hostilidades.
A medida que la segunda ronda de negociaciones en Islamabad se encuentra en suspenso, la disparidad de posiciones entre Estados Unidos e Irán se hace más notoria. Aumentando la presión, el Tesoro también anunció sanciones dirigidas a individuos y empresas que han colaborado en la obtención de armamento de largo alcance, como misiles balísticos, por parte de Irán.
Frente a estas acciones, Irán ha respondido calificando el alto el fuego de “sin sentido”, con el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, argumentando que Estados Unidos carece de la capacidad para imponer condiciones. En su opinión, el bloqueo naval es, de hecho, un acto de agresión similar a un bombardeo.


