Internacional.- La localidad de La Guaira ha visto un incremento en la actividad de retiro de escombros tras el devastador efecto de los recientes sismos que azotaron Venezuela. En las últimas horas, decenas de máquinas han llegado para ayudar en la labor de limpieza y recuperación de cuerpos.
A medida que casi todos los equipos de rescate internacionales comienzan a desmovilizarse, son los voluntarios venezolanos, junto con bomberos y miembros de la defensa civil, quienes continúan la labor de rescate en edificios colapsados. Sebastián Mocarquer, representante de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (Undac), indicó que aunque 25 equipos de 77 permanecen en el país, muchos ya han regresado a sus naciones de origen.
Facilitando la Transición a Autoridades Locales
La ONU ha transferido oficialmente la responsabilidad de la gestión de la crisis a la Protección Civil venezolana, especialmente luego de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que han dejado, hasta ahora, un balance trágico de 2,954 fallecidos y más de 16,500 heridos.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha expresado su reconocimiento a rescatistas provenientes de 30 países, resaltando la importante colaboración internacional en estos momentos difíciles.
Desplazamientos y Esfuerzos Humanitarios
En Caraballeda, otra de las áreas más afectadas, se ha reportado un aumento notable en los desplazamientos hacia regiones que no han sufrido daños. Veronique Durroux, portavoz de OCHA Latinoamérica, destacó la movilización de familias hacia estados como Táchira y Zulia en busca de seguridad y estabilidad.
Mariana Hernández, por su parte, ha estado implorando ayuda desde hace 11 días para rescatar a sus seres queridos entre los escombros de un edificio colapsado. Según sus palabras, la mayoría de quienes trabajan en la recuperación son familiares de los desaparecidos, apoyándose mutuamente en la adversidad.
El Desafío de los Escombros
Las máquinas de construcción continúan trabajando en las calles, mientras el Gobierno informa que se han generado alrededor de 1.25 millones de toneladas de escombros solo en Caraballeda. Se estima que 856 edificios han sido afectados, de los cuales 190 han colapsado por completo.
La portavoz de OCHA mencionó la magnitud de la destrucción y la necesidad imperiosa de un plan para gestionar los escombros, a la vez que se ofrece apoyo para evaluar la situación actual.


