Internacional.- En un giro inesperado, el Senado de Estados Unidos ha decidido eliminar una asignación de 400 millones de dólares destinada a la seguridad del Salón de Baile de la Casa Blanca. Esta medida representa un golpe significativo para el presidente Donald Trump, quien considera este proyecto como parte vital de su legado.
Los republicanos habían solicitado estos fondos argumentando la necesidad de mayor seguridad tras el intento de atentado durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. No obstante, Trump ha asegurado que la financiación provendrá de donaciones privadas, eliminando la necesidad de recursos públicos.
Chuck Schumer, líder demócrata en el Senado, expresó su satisfacción ante la decisión, afirmando que se logró frustrar el primer intento de los republicanos de cargar a los contribuyentes con el costo de un proyecto personal de Trump. «Los demócratas continuaremos luchando contra este tipo de abusos, utilizando todos los procedimientos a nuestra disposición», declaró Schumer.
El debate sobre el Salón de Baile ha estado marcado por la controversia, que incluye la demolición del ala este de la Casa Blanca sin la debida autorización y cuestionamientos sobre su diseño y dimensiones, que superan las del resto del complejo presidencial.
Trump anunció recientemente que la inauguración del Salón de Baile está programada para septiembre de 2028. A través de su plataforma Truth Social, afirmó que la construcción avanza a buen ritmo y promete ser una de las instalaciones más impresionantes del país.


