México.- Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, manifestó su calma tras las acusaciones del Departamento de Justicia de EE.UU. que lo implican en delitos de narcotráfico y posesión de armas. En una breve declaración a los medios, subrayó que continúa con sus funciones y que no hay motivos para inquietarse.
«Estamos tranquilos, trabajando por Sinaloa, no va a pasar nada. Ya hablé con la presidenta y no hay más que añadir a lo que ya mencioné en Twitter», afirmó Rocha Moya, quien también destacó el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum. El mandatario aseguró que seguirá realizando sus actividades normales en el estado y pidió a la ciudadanía mantener la calma.
Las acusaciones de EE.UU. apuntan a Rocha Moya y una decena de funcionarios mexicanos, quienes supuestamente colaboraron con líderes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia el país norteamericano a cambio de sobornos y apoyo político. La acusación fue presentada el 29 de abril de 2026 y recayó en la jueza federal Katherine Polk Failla.
Detalles de las acusaciones
El fiscal federal Jay Clayton enfatizó que el Cártel de Sinaloa ha devastado comunidades con sus operaciones por décadas. Según él, las organizaciones de narcotráfico prosperan gracias a la complicidad de políticos corruptos que deben ser llevados ante la justicia, sin importar su posición.
Desde la DEA, Terrance Cole describió al Cártel como una organización terrorista que utiliza la corrupción para ganar poder y sembrar la violencia. Reiteró que las acciones de los acusados buscan desestabilizar las instituciones públicas y que todos deben ser responsables por sus actos.


