México.- Este domingo, un grupo de decenas de manifestantes se reunió en la Ciudad de México para expresar su rechazo a la reciente inauguración de una ciclovía, argumentando que esta obra se alinea con lo que han denominado una “limpieza social” de cara al Mundial de Fútbol 2026. Según los críticos de la iniciativa, el proyecto prioriza a los turistas por encima de las necesidades de los residentes y trabajadores de la localidad.

La protesta fue convocada principalmente por trabajadoras sexuales independientes que operan en la Calzada de Tlalpan. Estas mujeres alegan que la construcción de la ciclovía ha ocasionado su desplazamiento, dejándolas en una situación de vulnerabilidad y en riesgo de vivir en la calle.

Lorena Cruz, representante del colectivo Trabajadoras Sexuales Unidas e Independientes (Trasuixxx), destacó el impacto negativo que está teniendo la obra: “La ciclovía ha generado desplazamiento tanto para nosotras como para los comerciantes locales, quienes también se ven obligados a buscar nuevas ubicaciones para trabajar”.

La nueva ciclovía, denominada ‘La Gran Tenochtitlan’, se extiende a lo largo de aproximadamente 30 kilómetros, conectando el Zócalo con el Estadio Azteca, que albergará el partido inaugural del Mundial el próximo 11 de junio. Las obras comenzaron a principios de 2025 y concluyeron justo antes de la inauguración, evento que incluyó una rodada simbólica hacia el Zócalo.

La manifestación se llevó a cabo de manera pacífica, con la presencia de cerca de 50 personas y un centenar de agentes de policía que aseguraban la zona durante el avance de los ciclistas hacia la celebración oficial.

Esta movilización también recibió el apoyo de otros grupos comunitarios, como los residentes de Santa Úrsula Coapa, quienes afirmaron que la infraestructura relacionada con el Mundial ha llevado al desalojo de varios de sus vecinos. La activista Natalia Lara expresó: “Estamos aquí porque nos oponemos a la limpieza social. Esta ciclovía es una forma de despojo, que elimina nuestros comercios y trabajos”.

Algunos de los participantes sugirieron un posible boicot contra el Mundial, criticando que los proyectos priorizan el turismo a expensas de las comunidades locales. “¡Boicot total a la Copa Mundial!”, exclamaban entre consignas.

Karolina, otra activista de Trasuixxx, aclaró que su protesta no se dirige contra los ciclistas, sino hacia el gobierno, reafirmando que ellas no están dispuestas a renunciar a su espacio de trabajo: “Buscamos que se nos otorguen viviendas dignas antes del Mundial”.

Con el Mundial de 2026 a la vuelta de la esquina, se estima que alrededor de 2,000 mujeres ejercen el trabajo sexual en Tlalpan, un trabajo que no es considerado delito en México, pero que ha sido severamente afectado por las obras que se están implementando en la zona.

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