México.- La Iglesia católica ha enfatizado la necesidad de una «alianza educativa renovada» para regular la inteligencia artificial (IA) en el país, sugiriendo que esta colaboración involucre a gobiernos, instituciones educativas y familias.
Durante una reciente declaración, la Iglesia apuntó que cualquier marco normativo debe asegurar que la innovación no exacerbe las desigualdades y que cada estudiante tenga acceso a una educación adecuada que lo prepare para los desafíos tecnológicos actuales.
Este pronunciamiento surge en el contexto del anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien indicó que tras el Mundial de fútbol, se iniciará el estudio para establecer un marco regulatorio sobre la IA en México. Cabe destacar que se considerarán las ideas expuestas por el papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas.
La Arquidiócesis de México, en su editorial del semanario Desde la Fe, destaca que el diálogo sobre la IA frecuentemente se centra en la innovación y la competitividad, olvidando la importancia de proteger la dignidad humana y preparar a las próximas generaciones para un mundo influenciado por la tecnología.
La Iglesia subraya que antes de abordar cómo regular la IA, es fundamental examinar tres grandes retos identificados por el papa, que deben integrarse a la discusión pública. El primero de estos retos es de índole sociopolítica, seguido de uno pedagógico. En este contexto, León XIV advierte que la mera inclusión de tecnología en las aulas no es suficiente; se necesita formar individuos que la usen de manera responsable y crítica.
El tercer desafío planteado es de tipo intelectual y reflexivo, donde se alerta sobre el riesgo de acostumbrarse a respuestas rápidas, descuidando la habilidad de cuestionar, investigar y reflexionar.
Para contrarrestar esto, propone fomentar una «higiene de la atención» que incluya espacios para la contemplación, la lectura y el análisis crítico.
Asimismo, la Iglesia señala que regular la IA conlleva la promoción de políticas públicas que prioricen el bienestar de los menores sobre modelos de negocio que explotan su atención y tiempo. También resalta la importancia de establecer normas claras sobre el acceso de menores a ciertas plataformas y solicitar mayor responsabilidad de los proveedores de servicios digitales, así como robustecer los mecanismos de protección contra la explotación y la violencia en internet.
Finalmente, la Iglesia católica en México aclaró que no se alinea con ningún partido político ni pretende sustituir el trabajo de los expertos, sino recordar que las políticas públicas deben considerar la formación integral de las personas.


