Internacional.- Este martes 30 de junio, México se enfrenta a Ecuador en los 16avos de final del Mundial 2026, un partido que va más allá del fútbol, ya que se desarrolla en medio de una grave crisis diplomática entre ambos países, la cual se inició en abril de 2024.
El escenario de este significativo encuentro será el Estadio Ciudad de México, famoso también como el Azteca, donde la selección mexicana jugará como local. Ecuador, que logró avanzar a esta fase como uno de los mejores terceros, llega con la moral alta tras eliminar a Alemania, un rival considerado favorito para el torneo.
La ruptura en las relaciones diplomáticas ocurrió el 5 de abril de 2024, cuando autoridades ecuatorianas ingresaron a la embajada mexicana en Quito para arrestar al exvicepresidente Jorge Glas, quien había buscado refugio allí tras ser acusado de corrupción. Este evento llevó al gobierno mexicano, bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, a suspender relaciones diplomáticas y presentar una demanda en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por presunta violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Ecuador, a su vez, interpuso una contrademanda, argumentando el mal uso del asilo por parte de México. La disputa continúa sin una resolución definitiva.
Desde esta ruptura, México ha renunciado a su representación consular en Ecuador, y la comunicación entre ambos países se gestiona a través de Suiza. A pesar del cambio de liderazgo en México, con Claudia Sheinbaum asumiendo la presidencia en octubre de 2024, las relaciones no se han restablecido. Sheinbaum ha señalado a Daniel Noboa, presidente de Ecuador, como responsable del incidente en la embajada, manteniendo así la postura de no normalizar vínculos.
La tensión aumentó en febrero de 2025 cuando Noboa impuso aranceles del 27% a productos mexicanos, en línea con políticas similares del presidente estadounidense Donald Trump. Sheinbaum desestimó esta medida, señalando que la dependencia comercial de México hacia Ecuador es mínima, además de hacer comentarios sobre la superioridad de los productos mexicanos.
A pesar de estos roces, el comercio entre ambos países sigue en marcha, bajo el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 1890, y las exportaciones, especialmente de productos como pescado y cacao, continúan.
En cuanto a la competencia deportiva, México intentará aprovechar la ventaja de jugar en casa, habiendo completado la fase de grupos con un desempeño impecable, mientras que Ecuador busca dejar huella al enfrentarse a uno de los anfitriones del torneo.


