Internacional.- El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se reunió con el Papa León XIV en el Vaticano para enfatizar su dedicación a promover la paz y fortalecer las relaciones bilaterales, especialmente en un contexto marcado por críticas recientes del presidente Donald Trump hacia el pontífice.
Compromiso compartido por la paz
Durante su encuentro, Rubio destacó en sus redes sociales la importancia de la colaboración entre Estados Unidos y el Vaticano en la promoción de la dignidad humana. «Me reuní con @Pontifex para subrayar nuestro compromiso compartido de promover la paz y la dignidad humana», publicó en X, la antigua Twitter.
Un trasfondo tenso
Este diálogo ocurre en un momento de creciente tensión entre el Vaticano y la Casa Blanca, luego de los comentarios despectivos de Trump hacia León XIV, tras las críticas del Papa a la postura bélica de EE.UU. respecto a Irán. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, reafirmó que la reunión fue un testimonio de la sólida relación entre ambas partes.
Un encuentro esperanzador
Rubio, de fe católica, fue recibido oficialmente en el Palacio Apostólico. Durante la reunión, ambos líderes intercambiaron opiniones sobre temas de interés común que afectan a Occidente. Además, el secretario de Estado se encontró con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, para discutir cooperación y cuestiones internacionales urgentes.
Asuntos de relevancia global
- Iniciativas humanitarias en el hemisferio occidental.
- Esfuerzos por una paz duradera en Oriente Medio.
Rubio también puntualizó que su visita tenía como objetivo abordar la entrega de ayuda humanitaria en Cuba, un tema que históricamente ha sido objeto de diálogo entre el Vaticano y EE.UU.
Próximos pasos
Tras su reunión con el Papa, Rubio se programó para reunirse con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien ha defendido al pontífice en el marco de las críticas de Trump. Esta serie de encuentros refleja la continua búsqueda de medios de cooperación y entendimiento entre las naciones y la Iglesia.


