Internacional.- Un reciente ataque en la mayor mezquita de San Diego, California, dejó tres víctimas mortales y ha desatado una serie de investigaciones sobre los motivos detrás de este acto violento. Los perpetradores, dos jóvenes de 17 y 18 años, habían expresado abiertamente su odio hacia diversas comunidades, incluyendo musulmanes, judíos, hispanos, afroamericanos y miembros de la comunidad LGTBIQ. En un manifiesto que acompaña el crimen, se hace llamamiento a una guerra racial.
Las autoridades han centrado sus pesquisas en las actividades en línea de los atacantes, quienes dejaron un escrito que denunciaba múltiples minorías y promovía la violencia racial. De acuerdo a los reportes, el manifiesto de 75 páginas, titulado ‘La Nueva Cruzada: Hijos de Tarrant’, menciona a Brenton Tarrant, responsable de un atentado en Christchurch, Nueva Zelanda, en 2019.
El agente especial del FBI en San Diego, Mark Remily, destacó que el escrito refleja un amplio alcance de odio y violencia: “Estos sujetos no discriminaron a quién odiaban”, comentó durante una conferencia de prensa. Las indagaciones indican que los jóvenes se conocieron a través de internet y se radicalizaron en este entorno virtual, transmitiendo su ataque en vivo, inspirado en el ataque de Christchurch.
La policía ha confirmado que los atacantes, identificados como Cain Lee Clark y Caleb Liam Vazquez, habrían disparado contra un jardinero mientras intentaban huir del lugar del ataque principal. Durante su fuga, varios videos de seguridad los muestran disparando indiscriminadamente.
Las víctimas del ataque en la mezquita fueron identificadas como Mansour Kaziha, Nader Awad, y el guardia de seguridad Amin Abdullah, quien se enfrentó a los atacantes y evitó una mayor tragedia. Además, se ha establecido una campaña de recaudación de fondos que ha recaudado más de 2.5 millones de dólares para apoyar a las familias afectadas.


