Internacional.- En un emocionante discurso ofrecido a un grupo de nuevos embajadores, el papa León XIV subrayó que ninguna nación puede considerarse justa si su éxito se mide únicamente por la acumulación de poder o riqueza. Este mensaje se destaca como un llamado urgente a la reflexión sobre la moralidad de nuestras sociedades.
Dirigiéndose a los embajadores de naciones como Bangladesh, Chad, y Yemen, León XIV recordó su anterior declaración sobre la búsqueda de la paz. Afirmó que es fundamental retomar una diplomacia que priorice el diálogo sobre la fuerza, promoviendo un consenso real y eficaz en todos los niveles.
El pontífice subrayó la necesidad de transformar la comunicación entre naciones, enfatizando que un diálogo significativo debe ir acompañado de un compromiso con el bien común, dejando de lado los intereses particulares. Este enfoque es esencial para aquellos que se encuentran en los márgenes de la sociedad, quienes a menudo son ignorados.
León XIV también recalcó la importancia de las organizaciones internacionales, describiéndolas como instrumentos cruciales para resolver conflictos y fomentar la cooperación. En un momento de crecientes tensiones geopolíticas, pidió que estas organizaciones sean más inclusivas y eficaces, orientadas hacia la unidad de toda la humanidad.
Por último, el papa instó a los diplomáticos a trabajar en conjunto para revitalizar el compromiso con la cooperación tanto bilateral como multilateral, y a asegurarse de que las voces de los olvidados sean escuchadas, reafirmando su misión de promover la paz y el entendimiento mutuo en el mundo actual.


