Internacional.- La 79ª Asamblea Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegó a su fin este sábado, sumida en la preocupación por los brotes de hantavirus y ébola. En su discurso de cierre, el director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó la importancia de mantener la cooperación sanitaria global para enfrentar estos desafíos.
“Hemos transformado la organización para responder a las necesidades del mundo moderno”, declaró Tedros, asegurando que la OMS avanza con confianza y propósito, lejos de la crisis. Resaltó que el último año ha sido crucial en la reestructuración de la entidad, orientada hacia un futuro más estable y sostenible.
Durante esta jornada final, se aprobaron varias resoluciones, incluida una que reconoce la salida de Argentina de la OMS, aunque se mantiene abierta la puerta a futuras colaboraciones, como se evidenció en la reciente crisis por hantavirus.
En su intervención inaugural, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, enfatizó que “los virus no entienden de fronteras”, resaltando así la necesidad de una cooperación internacional robusta ante emergencias de salud pública. Las autoridades españolas jugaron un papel clave en la repatriación de pasajeros del crucero MV Hondius, que enfrentó un brote de hantavirus.
Tedros también destacó la intensidad de la semana de debates, que estuvo presidida por Víctor Atallah, ministro de Salud Pública de la República Dominicana. Las discusiones abarcaron temas fundamentales como el tratamiento de enfermedades tropicales desatendidas y la atención de urgencias, resultando en resoluciones que requieren compromiso político y financiamiento constante.
A pesar de los logros, el director general subrayó un punto pendiente en la agenda: el avance en el Acuerdo sobre pandemias, firmado en 2025. La implementación de uno de sus anexos sigue abierta, lo que podría dejar al mundo vulnerable ante futuras pandemias. “Sin este complemento, no estamos adecuadamente preparados”, advirtió Tedros, instando a los países miembros a cooperar y actuar con responsabilidad hacia la construcción de un sistema de salud global más resiliente.


