Internacional.- La Plaza de Cultura y Artes y la Placita Olvera en Los Ángeles se convirtieron en epicentros de celebración después de que la Selección Mexicana de fútbol cosechara una victoria por 2-0 frente a Sudáfrica en su partido inaugural del Mundial 2026. A pesar de no contar con boletos para el torneo, cientos de aficionados se reunieron para compartir la euforia de este triunfo y celebrar en un ambiente festivo y lleno de esperanza.
Entre los asistentes, Ángel Cerritos, un profesor de educación primaria, expresó: “Los mexicanos siempre tenemos esperanza. Sufrimos todos juntos o ganamos todos juntos, y eso se siente bien”. Con el comienzo de las actividades de Casa México Los Ángeles 2026, organizada por la Embajada de México, la comunidad latina buscó un espacio alternativo a los costosos eventos oficiales de la FIFA.
Apoyo a la Selección y Crítica a la FIFA
La victoria del Tri fue celebrada con gritos de alegría, especialmente tras los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. Desde temprano, los aficionados se aventuraron a predecir el marcador. Un entusiasta de 33 años, vestido con una camiseta inspirada en el legendario portero mexicano Jorge Campos, anticipó un triunfo, diciendo: “Yo creo que quedará 2-1 a favor de México”.
Los eventos organizados por la embajada son una respuesta a los altos precios de los boletos, que han generado descontento entre la afición. Luis, hermano de Ángel, comentó sobre el rechazo a los Fan Fests oficiales de la FIFA debido a su costo: “No queremos pagar por una cuestión de principios; los boletos ya cuestan mucho”.
Impacto en la Comunidad
El Mundial también ha servido como una plataforma de reencuentro para la comunidad latina en un contexto político desafiante. Martín Rondales, con 35 años viviendo en EE. UU, reflexionó sobre las dificultades que enfrentan los inmigrantes: “Este año ha sido muy duro para el inmigrante, pero aquí seguimos”.
Además, Elliot O’Day, un estadounidense de raíces mexicanas, expresó su decepción por el clima político de su país y enfatizó la necesidad de unidad en eventos como la Copa del Mundo.
A medida que avanza el torneo, algunos aficionados sueñan con que México alcance las semifinales, sin embargo, otros temen que la “maldición del quinto partido” persista, ya que la selección no supera los octavos de final desde 1986. Ángel reflexionó sobre el futuro: “El corazón dice semifinales, pero la cabeza dice cuartos de final”.


