Internacional.- El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, encabezando la delegación de Teherán en las conversaciones con Estados Unidos, ha dejado claro que Irán no se someterá a un diálogo condicionado por amenazas. La advertencia surge en medio de especulaciones sobre una posible reunión en Pakistán con representantes estadounidenses.
Qalibaf ha señalado las violaciones al alto el fuego por parte de EE.UU., así como el cerco naval a los puertos iraníes, denunciando que la estrategia norteamericana está diseñada para debilitar la posición iraní. En un mensaje compartido en X, el líder negociador subrayó que el presidente Trump pretende convertir la mesa de negociaciones en un instrumento de rendición, lo que justificaría nuevas agresiones.
El parlamentario enfatizó que durante el periodo de alto el fuego, Irán se ha estado preparando para presentar nuevas tácticas en el conflicto militar. Su mensaje deja entrever que Teherán está listo para endurecer su postura en caso de que la situación se agrave.
Por otro lado, la posibilidad de que se lleve a cabo una nueva ronda de conversaciones en Islamabad parece incierta. Aunque Trump había indicado que su vicepresidente, JD Vance, se dirigía a la capital pakistaní para la reunión inicial, reportes posteriores desmintieron esta información, confirmando que Vance no viajará hasta el martes.
Desde el lado iraní, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ismail Bagaei, ha indicado que no hay intenciones de asistir a la cita programada. Además, el presidente Masud Pezeshkian acusó a EE.UU. de buscar la rendición de Irán, realeza que el pueblo iraní no cederá ante la fuerza.


