Internacional.- El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha decidido incrementar su despliegue militar en Medio Oriente, enviando un contingente de 4,200 soldados adicionales en los próximos días. Este movimiento busca ejercer presión sobre Irán para lograr un acuerdo, mientras el presidente Donald Trump afirma que la guerra en la región podría estar cerca de su fin.
Según informes, los efectivos que se incorporarán pertenecen al Grupo Anfibio Boxer y a la 11 Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina. Su llegada está programada para finales de este mes, sumándose a los aproximadamente 50,000 soldados ya desplegados en operaciones contra las fuerzas iraníes, según declaraciones del Pentágono.
La decisión de enviar más tropas coincide con un momento crítico, ya que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se encuentran estancadas tras fracasos recientes en Islamabad. Este aumento de personal militar podría suceder justo antes de la expiración de un frágil alto el fuego el 22 de abril.
En una entrevista reciente, Trump expresó su optimismo al afirmar que las hostilidades podrían finalizar en el corto plazo y espera que los precios de la gasolina regresen a niveles normales antes de las elecciones de medio término en noviembre.
Las repercusiones económicas del cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán como respuesta a los conflictos iniciados el 28 de febrero siguen afectando el desarrollo de la situación. Para aumentar la presión económica sobre Teherán, el presidente Trump anunció un bloqueo al tráfico marítimo de los puertos de Irán, con el objetivo de reabrir este paso crucial, que representa el tránsito del 20 por ciento del petróleo a nivel mundial.


