Internacional.- En un giro significativo en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, el Gobierno estadounidense ha decidido levantar las sanciones que afectaban al sistema bancario público del país sudamericano, incluyendo al Banco Central de Venezuela. Esta acción, confirmada por el Departamento del Tesoro, también se extiende al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores y al Banco de Tesoro.
La eliminación de estas sanciones se produce en un contexto donde Washington recientemente retiró a Delcy Rodríguez, la presidenta interina, de la lista de sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Esta serie de medidas sugiere un posible cambio en la dinámica diplomática entre ambas naciones, lo que podría abrir nuevas oportunidades para el sector financiero en Venezuela.
La decisión ha sido recibida con expectativa, ya que muchos observadores consideran que podría facilitar el acceso a fondos internacionales y mejorar la situación económica del país. Sin embargo, las implicaciones a largo plazo de estas acciones siguen siendo inciertas, y el futuro del diálogo entre ambos gobiernos quedará dependiendo de los próximos pasos que se tomen.


