Culiacán Sin.- La diputada de Morena, Rosario Guadalupe Sarabia Soto, alzó la voz en un llamado a la alcaldesa de El Rosario, Claudia Liliana Valdés Aguilar, denunciando la falta de voluntad política que, a su juicio, ha sumido en la incertidumbre jurídica a 44 familias de la colonia Marcelo Loya.
La legisladora enfatizó que el conflicto por la regularización de los terrenos, un proceso que ha permanecido sin solución por más de 18 años, requiere una atención urgente por parte de las autoridades municipales. Sarabia Soto instó a Valdés Aguilar a dejar a un lado “sus fantasmas políticos” y abordar la situación de forma directa.
Según la diputada, existe un mandato del exgobernador Renato Vega Alvarado que obliga al Ayuntamiento a otorgar títulos de propiedad a los residentes de esta colonia. A pesar de que el área está incluida en el programa de escrituración del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS), la respuesta del Ayuntamiento ha sido marcada por la negativa y la evasión, lo que ha obstaculizado el progreso.
“Varias mesas de trabajo con el Gobierno del Estado han llevado a la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable a concluir que el principal impedimento radica en la falta de interés de las autoridades municipales”, explicó Sarabia Soto, quien destacó que mientras esta situación persista, muchos niños y niñas se ven obligados a vivir en condiciones de vulnerabilidad, sin acceso a servicios básicos y sin la seguridad jurídica de sus hogares.
En un mensaje a su partido, enfatizó que la verdadera amenaza a la transformación en Sinaloa no proviene de la oposición política, sino de la desatención por parte de algunos funcionarios públicos. “No podemos permitir que intereses particulares afecten a quienes más necesitan nuestra ayuda”, agregó, haciendo eco de una crítica a actitudes que han caracterizado a administraciones anteriores.
Para concluir, hizo un llamado urgente al Poder Ejecutivo del Estado y a las autoridades pertinentes, solicitando una reacción inmediata en beneficio de las 44 familias, fundamentándose en el principio de que “por el bien de todos, primero los pobres”.


