Internacional.- El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha hecho un llamado contundente a la paz, denunciando los intentos del presidente de EE.UU., Donald Trump, de asfixiar económicamente a la isla para provocar disturbios internos y justificar una eventual intervención militar. A pesar de la presión, reafirma que su gobierno prefiere el diálogo como medio para resolver las diferencias.
En una entrevista reciente, Díaz-Canel destacó que Cuba no teme a la guerra, aunque se prepara para defenderse si es necesario. Advirtió que cualquier intento de invasión no solo tendría un alto costo en vidas cubanas, sino que también conllevaría grandes pérdidas para los agresores, creando un escenario complejo que podría amenazar la estabilidad en América Latina y el Caribe.
Diálogo sin condiciones
El mandatario cubano reiteró que Cuba es un país amante de la paz, desmintiendo las acusaciones de que representa una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. Aseguró que el diálogo debe darse sin presiones ni condicionamientos, defendiendo la soberanía y autodeterminación de la isla.
Impacto del bloqueo
Díaz-Canel también se refirió al leve impacto que ha tenido el embargo estadounidense sobre la economía cubana, mencionando las dificultades que enfrentan sectores vitales como la agricultura y el turismo, afectando directamente a los ciudadanos. Sin embargo, enfatizó que a pesar de las adversidades, Cuba continuará luchando por su independencia.
Un llamado a la comunidad internacional
El presidente cubano instó a la Unión Europea y a España a proteger los intereses de sus empresas y ciudadanos, advirtiendo que el bloqueo afecta también a los empresarios europeos. Llamó a una colaboración más justa y equitativa, alejada de las imposiciones extraterritoriales.


