Internacional.- Cuatro miembros de una misma familia fueron arrestados este martes en Los Ángeles, implicados presuntamente con el Cártel de Sinaloa y enfrentando múltiples acusaciones relacionadas con el tráfico de fentanilo, metanfetaminas y posesión de armas de fuego, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Los detenidos son José Luis Salazar-Cruz, conocido como el Oso, de 44 años; su hijo José Manuel, de 22 años y apodado Lil Oso; así como sus hermanos Alfonso, de 46 años (Pirate) y Jorge Humberto, de 43 años (Sharky). Todos ellos son inmigrantes mexicanos sin estatus legal en el país.
Un gran jurado presentó una serie de 29 cargos en su contra, abarcando el tráfico de drogas y la posesión de armas, incluidas aquellas sin número de serie, conocidas como ‘armas fantasmas’. Las autoridades siguen buscando a otro coacusado, José Ángel López Paniagua, de 23 años, quien estaría implicado en el mismo caso.
Las acusaciones incluyen la conspiración para distribuir sustancias controladas y la venta a gran escala de armas ilegales. En particular, Salazar-Cruz enfrenta siete cargos por posesión de armas como extranjero indocumentado, además de varios cargos por distribución de metanfetamina y fentanilo.
Según el expediente judicial, entre febrero de 2024 y diciembre de 2025, Salazar-Cruz utilizó diversas plataformas de mensajería para coordinar la venta de drogas y armas. Se alega que sus familiares actuaron como intermediarios para conectar compradores y vendedores en estas transacciones ilícitas.
En mayo de 2025, el grupo supuestamente comunicó a un cliente que sus suministros de drogas originaban de Tijuana y Mexicali, cruzando la frontera en remolques. Además, indicaron que Paniagua era el encargado de obtener las drogas del cártel y que las proveía a Salazar-Cruz por compensación monetaria.
Si son hallados culpables de todos los cargos, los acusados podrían enfrentar un mínimo de 10 años en prisión federal, con la posibilidad de cadena perpetua en caso de ser sentenciados con la máxima penalidad.


