México.- La reciente detención de Ernesto Ruffo Appel en Ensenada resuena como un eco del pasado político de México. Ruffo Appel, quien se alzó como el primer gobernador panista de Baja California hace más de tres décadas, fue arrestado por agentes federales bajo la acusación de huachicol fiscal. Este hecho se enmarca en un contexto histórico marcado por los cambios en el liderazgo político del país.
La política mexicana ha sido un escenario de significativas disputas desde las controvertidas elecciones de 1988, en las cuales Carlos Salinas de Gortari fue declarado ganador frente a Cuauhtémoc Cárdenas. A pesar de las alegaciones de fraude, el entonces presidente se embarcó en una ardua tarea de construcción de legitimidad, que incluyó desde reformas económicas hasta la apertura a organismos internacionales.
El viraje hacia la oposición se materializó en 1989, cuando Ernesto Ruffo emergió como el primer candidato de oposición que lograría un triunfo electoral en Baja California. Aunque inicialmente hubo resistencia por parte del PRI, se vio obligado a aceptar el resultado. Esta victoria sentó las bases para que el PAN mantuviera el control del estado por 30 años, hasta que un candidato de Morena ganó en 2019.
La reciente captura de Ruffo Appel por delitos relacionados con el robo de combustible lo convierte en el primer exgobernador acusado en el marco de esta problemática, desestabilizando la percepción de que tales prácticas estaban reservadas principalmente para miembros de gobiernos opositores.
Este desarrollo plantea interrogantes sobre el futuro de la política en Baja California y en México en general. ¿Cuál será el impacto de esta detención en la percepción pública del PAN y de los exfuncionarios en la actualidad? El tiempo lo dirá.


