México.- Organizaciones de búsqueda y familias de personas desaparecidas han encendido las alarmas por la crítica situación forense en las lagunas de La Habana, ubicadas entre la alcaldía de Tláhuac y el municipio de Chalco. Durante las jornadas del 7 al 16 de abril, se reportaron al menos 1.076 restos y fragmentos óseos.
Los grupos Una Luz en el Camino, Hasta Encontrarles Ciudad de México, Mariposas Buscando Corazones y Justicia, Voces de la Ausencia, y Lirios Buscadores Izcalli, junto a familias afectadas, expresaron su profunda preocupación ante la gravedad de estos descubrimientos. Señalaron que la zona se ha convertido en un verdadero epicentro de dolor, demandando acción inmediata del gobierno mexicano.
Lo que comenzó como una búsqueda sistemática ha revelado una crisis forense de proporciones alarmantes. De acuerdo a los colectivos, las labores de búsqueda han llevado a la ubicación de estos restos, lo que ha aumentado su preocupación y frustración.
Ante esta situación, exigen la ampliación de las jornadas de búsqueda y un aumento de los recursos disponibles, tanto humanos como técnicos, para atender la magnitud del hallazgo. Hicieron hincapié en la necesidad de contar con personal pericial calificado que garantice un proceso adecuado y sin revictimización de los familiares.
“El Estado debe asegurar nuestro derecho a la verdad y justicia. No cesaremos hasta que cada uno de estos restos recupere su identidad y regrese a casa de manera digna”, afirmaron los colectivos en un comunicado.
Además, especialistas y familiares de desaparecidos han criticado la respuesta del gobierno mexicano al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, indicando que minimiza la crisis y podría obstaculizar la necesaria asistencia internacional en un contexto marcado por la impunidad y miles de cuerpos sin identificar.
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, México supera las 133.000 personas desaparecidas desde la década de 1950, lo que agrava la crisis humanitaria que enfrenta el país.


