Internacional.- En un escenario de crecientes tensiones entre Israel y Turquía, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió este jueves con el presidente de EE.UU., Donald Trump. En este encuentro, ambos líderes acordaron fortalecer la coordinación bilateral en diversos temas, haciendo hincapié en las recientes y controvertidas declaraciones del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Netanyahu destacó la gravedad de los comentarios de Erdogan, quien ha cuestionado la legitimidad del Estado de Israel y lo acusó de ser una entidad violenta. Esto se produce en medio de un intercambio verbal cada vez más tenso entre ambos países, lo que ha llevado a una revisión de sus antiguas relaciones. Trump, por su parte, proporcionó detalles sobre las últimas acciones estadounidenses en la región del Golfo.
Según el comunicado del Gobierno israelí, la conversación buscó reafirmar la conexión constante entre ambos líderes. Además, se anticipa que la retirada gradual de las tropas israelíes de las “zonas piloto” de Líbano comience en los próximos días.
Este ciclo de diálogo se da en un contexto de críticas turcas hacia Israel, particularmente sobre temas como la reciente aprobación de la historia del genocidio armenio por parte del Estado israelí. Erdogan ha catalogado a Israel como culpable de múltiples violaciones de derechos humanos y ha advertido que Turquía no permanecerá en silencio ante tales acusaciones.
En este sentido, el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, amplió el ataque al asegurar que las acciones de Israel plantean un problema global que la humanidad no puede tolerar más. El tono beligerante ha escalado desde que Erdogan, en una reciente cumbre de la OTAN, se enfrentara a otras naciones, incluyendo a España, en diversos temas de política internacional.
En un llamativo artículo previo a la celebración del 4 de julio, Netanyahu recordó la importancia del lazo entre EE.UU. e Israel, considerando a Estados Unidos un pilar de la libertad mundial. Ambos mandatarios han cerciorado que se reunirán en un futuro próximo en territorio estadounidense, aunque aún no se ha fijado una fecha exacta.


