Culiacán Sin.- La industria restaurantera de Sinaloa enfrenta una crisis sin precedentes, con más de 500 establecimientos obligados a cerrar en los últimos dos años. Esta alarmante cifra refleja las consecuencias directas de la crisis económica y la creciente inseguridad que azota diversas regiones del estado.
Miguel Taniyama, portavoz del sector, alertó sobre la grave situación financiera en la que se encuentran muchos restaurantes. La inseguridad ha impactado de manera drástica en sus operaciones, llevando al cierre de numerosos negocios dedicados a la alimentación.
Además, Taniyama destacó que la crisis ha ocasionado la pérdida de más de 25 mil empleos en el sector, un golpe severo para la economía local y para miles de familias que dependen de esta actividad comercial.
La incertidumbre persiste, especialmente en Culiacán, donde los hechos violentos continúan generando preocupación entre empresarios, empleados y consumidores. Esta situación ha llevado a los líderes del sector a exigir a las autoridades la implementación de medidas efectivas que garanticen la seguridad y propicien la reactivación económica. Su objetivo es prevenir el cierre de más negocios y la consiguiente pérdida de fuentes de trabajo.


