Internacional.- En un giro audaz y polémico, el candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro ha manifestado su deseo de que Brasil «se libere» de las ataduras del Mercosur. En su campaña presidencial, Bolsonaro sugiere que su país debería llevar a cabo negociaciones comerciales de manera individual con naciones como Estados Unidos, en lugar de hacerlo a través del bloque sudamericano.
En un documento dirigido a la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., el hijo de Jair Bolsonaro, quien actualmente enfrenta condenas por intento de golpe de Estado, argumenta en contra de la posible imposición de nuevos aranceles a las importaciones brasileñas por parte del gobierno estadounidense.
El candidato clarifica que, aunque Brasil goza de aranceles más favorables con ciertos países, esta situación debe a convenios establecidos por el Mercosur, lo que hace imposible que el país suramericano pueda modificarlos unilateralmente. Así, propone el establecimiento de acuerdos bilaterales directos entre Brasil y EE.UU., evitando los procesos del bloque, que incluye a Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.
Bolsonaro señala que el ejemplo del trato comercial firme entre Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y el gobierno de Javier Milei de Argentina, un compatriota ideológico, es un modelo digno de explorar. «El camino tomado por Argentina representa un precedente que estoy dispuesto a considerar y seguir», asegura el aspirante a la presidencia, quien se enfrenta al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre.
Sin embargo, la propuesta de Bolsonaro no está exenta de críticas. Lula ha advertido sobre el riesgo que implica un debilitamiento en la integración regional. Durante la reciente cumbre del Mercosur en Paraguay, el canciller brasileño, Mauro Vieira, alertó que estas acciones unilaterales pueden enviar «señales equivocadas» a países que ya han establecido acuerdos con el bloque o están en negociaciones.
Además, Vieira advirtió que generar nuevas excepciones al arancel externo común podría comprometer la solidez de la unión aduanera. Mientras tanto, el Mercosur logró un acuerdo histórico con la Unión Europea este año, y continúa avanzando en negociaciones con Canadá y Japón.


