Internacional.- Con el inicio del Mundial de Fútbol a la vuelta de la esquina, un grupo de aficionados escoceses ha tomado una decisión ingeniosa para lidiar con los precios exorbitantes de los trenes en Estados Unidos. Alquilar autobuses escolares se ha convertido en su solución ante la disparidad de tarifas del transporte.
Escocia se enfrenta a Haití el 14 de junio en el estadio Gillette de Foxborough, Massachusetts, en su primer Mundial desde 1998. Los cálculos indican que viajar en tren de Boston al estadio costará alrededor de 80 dólares, mientras que los autobuses están cotizados en 90 dólares. Como respuesta, estos aficionados, que residen a 80 kilómetros de Boston, decidieron alquilar autobuses escolares, logrando así un precio de aproximadamente 38 dólares por persona, una opción considerablemente más económica.
Davy Hood, uno de los responsables de esta iniciativa, explicó: “Pensamos que al no haber clases, estos buses estarían sin uso. Contactamos varias compañías y obtuvimos precios que se adaptan a nuestro presupuesto”. En total, han arrendado 20 autobuses, y han coordinado con las autoridades locales para contar con la seguridad policial durante el trayecto.
A pesar de la astuta solución, ha surgido un inconveniente poco convencional: el espacio interior de los autobuses. Hood comentó con humor sobre la incomodidad: “La falta de espacio para las piernas puede ser un desafío. Yo no tengo problemas, pero quienes miden más de 1.75 metros podrían pasar un mal rato”.
El Mundial se desarrollará entre el 11 de junio y el 19 de julio, con Escocia enfrentándose también a Marruecos y Brasil en su grupo. Esta copa representa para el país una oportunidad de brillar en el escenario mundial.


