Internacional.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado luz verde a un proyecto de ley que permite financiar en gran medida el Departamento de Seguridad Nacional, excluyendo a las agencias de inmigración. Esta medida considera un paso crucial hacia la resolución del cierre federal, que ha sido el más prolongado en la historia del país.
La propuesta fue previamente avalada por el Senado el mes pasado y aguarda ahora la aprobación del presidente Donald Trump para su implementación. Su aprobación facilitará el restablecimiento de operaciones en sectores críticos, como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y el Servicio Secreto, tras un periodo de 75 días sin recursos financieros.
El cierre parcial, que comenzó el 14 de febrero, surgió a raíz de la oposición demócrata a los presupuestos. Esto fue en respuesta a incidentes trágicos que resultaron en la muerte de dos ciudadanos por parte de agencias de migración, en el contexto de las amplias redadas del gobierno de Trump.
Es importante destacar que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) no reciben financiación en este proyecto. La medida, al omitir recursos para las leyes migratorias, refleja una concesión substantial a los demócratas y representa un cambio en la estrategia del liderazgo republicano, liderado por el presidente de la Cámara, Mike Johnson.
Pese a esto, Johnson afirmó en una conferencia de prensa que los demócratas no lograron lo que buscaban con su activismo político. Insistió en la importancia de mantener la seguridad fronteriza y la aplicación de las leyes de inmigración, a pesar de lo que considera intentos demócratas por debilitar dicha seguridad y proteger a inmigrantes indocumentados con registros criminales.
Acerca del retraso en la aprobación del proyecto de ley, Johnson argumentó que la primera versión presentaba deficiencias en su redacción, describiéndola como improvisada y desorganizada.


