Internacional.- Todd Lyons, quien se desempeñó como director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE), presentó su carta de renuncia al nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. Su salida se produce en un contexto delicado, tras haber estado al mando del controvertido plan de deportaciones masivas de la administración Trump.
En un comunicado, Mullin elogió a Lyons, describiéndolo como un “gran líder”, y anunció que el director interino dejará su cargo de manera oficial el próximo 31 de mayo, marcando así el cierre de la primavera en Estados Unidos.
Lyons compareció ante una subcomisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes antes de su renuncia, donde se abordaron temas críticos como el alarmante número de muertes en centros de detención de ICE y las proyecciones sobre el futuro de la infraestructura de aislamiento.
Las estadísticas indican que alrededor de cincuenta migrantes han perdido la vida bajo custodia de ICE durante el presente año, un hecho que ha suscitado preocupaciones entre organizaciones de derechos humanos.
Durante su gestión, Lyons tuvo que lidiar con la imagen de su agencia al ser responsable de masivas redadas ordenadas por la ex secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Este tipo de operaciones han sido objeto de numerosas críticas, especialmente después de incidentes trágicos, como el fallecimiento de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes en Mineápolis en enero.
La renuncia de Lyons deja la dirección de ICE vacante, y desde la administración Obama no se ha nombrado a un director de la agencia que haya sido ratificado por el Senado, generando aún más incertidumbre sobre el futuro de la política migratoria en el país.


