Internacional.- El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha manifestado que el país está preparado para retomar las operaciones militares contra Irán si no se logra un acuerdo de paz durante el cese el fuego vigente.
Durante una conferencia en el Pentágono, Hegseth destacó que las fuerzas estadounidenses mantienen una presencia activa en la región, en particular en el Estrecho de Ormuz, con el objetivo de establecer un bloqueo efectivo y garantizar una posición estratégica para futuras acciones, en caso de que el nuevo régimen iraní opte por no alcanzar un acuerdo.
Hegseth expresó: «Esto es lo que instamos en nuestra última reunión. Esperamos que el nuevo liderazgo iraní tome decisiones apropiadas y logre un pacto». Además, calificó la intervención en puertos iraníes como «la opción más diplomática» para ejercer presión sobre el gobierno de la República Islámica.
Advertencias a Irán
El secretario de Guerra subrayó que las autoridades militares iraníes están bajo vigilancia constante y que Estados Unidos tiene conocimiento de los movimientos de sus recursos militares. Afirmó que la Armada estadounidense controla el tráfico en el estrecho, lo que les permite estar listos para mantener esta operación el tiempo que sea necesario.
«Si Irán opta por un mal camino, enfrentará un bloqueo y ataques a su infraestructura energética y eléctrica», advirtió Hegseth. Coincidiendo con esta postura, Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., añadió que el mando está en constante preparación para una reanudación de las operaciones de combate.
Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU., también se pronunció sobre la situación, mencionando que las tropas aprovechan el cese el fuego para rearmarse y adaptar sus tácticas y procedimientos.
Por otro lado, el presidente estadounidense ha manifestado recientemente que la guerra “está cerca de concluir” y que se prevén nuevas negociaciones de paz con Irán, tras el fracaso de la primera ronda en Islamabad, Pakistán.
Este miércoles se cumple la segunda semana del acuerdo de alto el fuego, que depende de la reactivación del Estrecho de Ormuz, un punto crucial para el transporte de hidrocarburos, interrumpido por Irán en respuesta a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
La Casa Blanca ha confirmado que las negociaciones para una nueva ronda de diálogo continúan y, si se llevan a cabo, se realizarían en Pakistán bajo la mediación de esa nación.


