Culiacán Sin.- El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, se presentó ayer ante sus empleados con una imagen renovada que causó sorpresa. Con el rostro afeitado, sin su distintiva barba y bigote, el edil dejó a más de uno atónito en el Ayuntamiento.

Durante una jornada de trabajo en un nuevo proyecto ecológico en el Eje Federalismo, su transformación no pasó desapercibida. Trabajadores de aseo y limpia estaban inmersos en las labores de construcción cuando notaron el cambio en su apariencia.

El desconcierto se hizo evidente entre los empleados, algunos de los cuales comentaron que, en un primer momento, les costó reconocerlo. «¿Qué le pasó?» fue la pregunta que lanzó una trabajadora, mientras le ofrecía un apretón de manos al nuevo y diferente Gámez Mendívil.

Entre risas, el alcalde simplemente respondió: «Me retiré la barba». La mujer, con una sonrisa, le dijo que se veía muy bien, mientras otros trabajadores, armados con herramientas, observaban con curiosidad.

Tras saludar al equipo y recorrer la obra del nuevo parque ecológico, el alcalde continuó cumpliendo con su agenda de trabajo. Sin embargo, su nuevo look generó murmullos en los pasillos del Palacio Municipal, donde la barba había sido parte de su imagen durante años.

A pesar de la transformación, Gámez Mendívil no ha ofrecido explicaciones sobre su decisión de cambiar de imagen. Lo que es innegable es que su nuevo estilo ha captado la atención tanto de funcionarios como de ciudadanos, marcando un contraste con la imagen que la comunidad tenía de él.

En su jornada habitual de reuniones y gestiones administrativas, el alcalde demuestra que a veces un cambio de apariencia puede traer consigo un renovado enfoque hacia el servicio público.

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