Internacional.- La situación en el estado costero de La Guaira, Venezuela, se torna crítica tras los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la región. A pesar de la disposición de numerosos operadores de maquinaria pesada para colaborar en las labores de rescate, la falta de equipos adecuados está complicando significativamente la tarea de recuperar a los sobrevivientes entre los escombros.
Escasez de maquinaria pesada
A medida que avanza el proceso de rescate, se evidencian las carencias en cuanto a maquinaria pesada. Leonardo Malvasida, un especialista en equipos de excavación, comentó que él y su equipo llegaron desde el estado de Lara pensando que serían de gran utilidad; sin embargo, la realidad les mostró que la escasez de máquinas es un obstáculo considerable. «Nos dicen que hay necesidad de operadores, pero carecemos de la maquinaria necesaria para trabajar», expresó Malvasida, quien llegó al lugar en la madrugada del lunes.
Equipos inoperativos y obstáculos burocráticos
Los operadores de maquinaria destacan que muchos de los equipos disponibles son privados y, en muchos casos, están dañados o sin combustible. Algunos han sido descritos como completamente inoperativos. «Hemos llegado con la intención de ayudar, pero estamos trabajando con lo que tenemos y con muchas limitaciones», indicó uno de los rescatistas que prefirió permanecer en el anonimato.
La desesperación de los afectados
Los testimonios de los habitantes son desgarradores. Josely Zorrilla, una residente de Tanaguarena, mencionó la angustia que sienten al buscar a sus seres queridos atrapados. Después de localizar a su madre y sobrina sin vida, denunció los altos costos de los servicios funerarios y la desidia burocrática que enfrentan. «Hay mil 500 obstáculos, e incluso nos han tomado el pelo al sugerir que llamemos a las autoridades políticas para acelerar el proceso», declaró, visiblemente afectada.
Apoyo internacional y necesidades urgentes
Si bien los equipos de rescate de México y Francia han llegado para brindar apoyo, muchos consideran que su esfuerzo no es suficiente frente a la magnitud de la tragedia: «Es desesperante, necesitamos más ayuda para poder encontrar a las personas que aún están bajo los escombros», afirmó Zorrilla.
Consecuencias del terremoto
Este doble terremoto ha sido catalogado como el más mortífero en un siglo en Venezuela, con más de 1,700 fallecidos y más de 5,000 heridos, superando la tragedia de 1967. Con la población sumergida en la desesperación, se espera que las autoridades actúen con mayor celeridad para proveer los recursos necesarios para enfrentar esta crisis.
A pesar de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha anunciado la creación de una comisión para inspeccionar las viviendas afectadas, urge una respuesta oportuna para solucionar la falta de maquinaria y agilizar las labores de rescate.


