México.- Este sábado 27 de junio, la Ciudad de México se alista para recibir la 48ª edición de la Marcha del Orgullo LGBT+, un evento que reúne a miles de personas en un llamado a favor de los derechos de la diversidad sexual.
La concentración dará inicio en el icónico Ángel de la Independencia desde las primeras horas del día, mientras que la marcha comenzará a las 10:00 horas. Los participantes recorrerán emblemáticos puntos de la ciudad, incluyendo Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Eje Central y la calle 5 de Mayo, culminando en las cercanías del Zócalo capitalino.
A diferencia de años anteriores, este año la plancha del Zócalo no será accesible para los contingentes, debido a la instalación del Fan Fest del Mundial 2026. El escenario principal se localizará en el Eje Central Lázaro Cárdenas, a la altura del Palacio de Bellas Artes, en una medida discutida por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien apunta que esta decisión no responde a una falta de respeto, sino a motivos logísticos.
Las autoridades anticipan una gran afluencia de asistentes y alertan sobre posibles afectaciones al tránsito en el centro. Se recomiendan precauciones, pues la jornada incluirá carros alegóricos, actividades comunitarias, servicios de salud y un espectáculo artístico gratuito que se extenderá por unas diez horas.
Reacciones de las organizaciones LGBT+
Más de 50 colectivos han elevado su voz ante el gobierno capitalino, solicitando que la marcha se desarrolle en un ambiente “libre y seguro”, sin barreras que limiten el acceso al Zócalo, considerado el corazón de la vida pública nacional. Aunque se ha mencionado que los asistentes podrán acceder a la plaza a pie, los grupos expresan su preocupación sobre la infraestructura prevista que podría causar congestiones o alterar el recorrido histórico de la marcha.
“La memoria, el presente y el futuro de nuestro movimiento son innegociables. El Zócalo es nuestro y debemos llegar”, indica en un comunicado firmado por 53 organizaciones.
Demandas clave de los colectivos
- Reafirmar el recorrido tradicional de la movilización.
- Asegurar un acceso ágil al Zócalo, que ha sido el destino de la marcha desde 1999.
- Reubicar cualquier estructura que dificulte el paso de los contingentes.
- Contar con el acompañamiento de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX para documentar el desarrollo del evento.
- Emitir un informe oficial sobre los acontecimientos de la manifestación y cualquier incidente relacionado.
- Establecer un mecanismo ciudadano para registrar y abordar posibles violaciones a derechos humanos durante la marcha.


