Internacional.- Este sábado, el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, llegó a la base aérea de Nur Khan, en Islamabad, donde comenzará diálogos directos con representantes iraníes. La misión busca establecer un marco que termine con el conflicto actual.
La delegación estadounidense, compuesta por figuras de alto nivel como el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del ex presidente Donald Trump, fue recibida por importantes funcionarios paquistaníes, incluido el viceprimer ministro y ministro de Exteriores Ishaq Dar, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el mariscal de campo Syed Asim Munir.
En su recepción, Dar expresó optimismo sobre la posibilidad de que las conversaciones produzcan un diálogo constructivo. Pakistán ha ofrecido su apoyo continuo para facilitar el acercamiento entre ambas naciones con el objetivo de una solución sostenible.
Por su parte, la delegación iraní, llegada la noche anterior, está dirigida por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, e incluye a varios altos funcionarios, como el ministro de Exteriores, Abas Araqchí, y el general Ali Akbar Ahmadian, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
Vance trae consigo instrucciones de la administración de Trump para presionar por la reapertura del Estrecho de Ormuz y obtener garantías sobre el programa nuclear de Irán, advirtiendo que, si no se llega a un acuerdo, se podría retomar la acción militar en un plazo de dos semanas.
“Estamos dispuestos a extender la mano si los iraníes negocian de buena fe. Si intentan engañarnos, no tendrán un equipo negociador receptivo”, dijo Vance. Mientras tanto, Trump ha declarado que Irán ya está “militarmente derrotado” y que resolverán el asunto, con o sin acuerdo.


