Internacional.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado una ambiciosa propuesta presupuestaria que eleva el gasto en defensa a un récord de 1.5 billones de dólares para el próximo año fiscal. Esta elevada inversión se plantea en medio de un contexto bélico en el que el país continúa enfrentándose a Irán, lo que hace que el aumento del presupuesto militar se vuelva aún más crucial, según aseguran fuentes cercanas a la administración.
Si el Congreso, tanto la Cámara de Representantes como el Senado, otorga su aprobación, el gasto en defensa aumentará en medio billón de dólares con respecto al presupuesto anterior. Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, subrayó que este plan es una promesa cumplida para garantizar una infraestructura de seguridad robusta en Estados Unidos frente a un entorno global cada vez más peligroso.
Sin embargo, la propuesta incluye un recorte del 10% en todos los gastos no militares, lo que impactaría directamente en programas sociales y de ayuda. Estos recortes se sumarían a reducciones previas, afectando sectores como la salud, la alimentación y la asistencia exterior.
Impacto en diversas agencias
Entre las entidades más afectadas se encuentra el Departamento de Educación, que vería un recorte del 2.9%, y el Departamento de Agricultura, que enfrentaría una reducción del 19%. El Departamento de Comercio también sufriría un descenso del 12.2% en su presupuesto.
Un notable golpe lo recibiría la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que podría ver una disminución de hasta el 52% de sus fondos, lo que se alinea con la política climática implementada por la administración Trump. Además, la NASA podría cancelar varias de sus misiones científicas, dadas las proyecciones de un recorte del 23% en su financiamiento.
Vought defendió su propuesta asegurando que ha logrado ahorrar casi dos billones de dólares al eliminar agencias federales consideradas ineficientes, como USAID. En su carta al Congreso, también criticó las políticas fiscales previas del expresidente Joe Biden, afirmando que ahora están tomando medidas para rectificar el rumbo fiscal del país.


