Internacional.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su indiferencia respecto al suministro de crudo a Cuba por un petrolero ruso que se aproxima a la isla. En sus declaraciones, enfatizó que no le preocupa la llegada de este petróleo y añadió que la situación en Cuba es insostenible.
En un encuentro con periodistas a bordo del avión presidencial, Trump afirmó: «¡Tienen que sobrevivir! (…) No tengo ningún problema». Desestimó que este suministro tuviera un impacto significativo en el panorama actual de la isla, describiendo al régimen cubano como «terminado» y con un liderazgo oscuro y corrupto.
El mandatario también indicó que, en lugar de bloquear el acceso a energía, preferiría proporcionar cierta libertad en este aspecto, dado que la población necesita recursos como calefacción y aire acondicionado. Sus comentarios se producen luego de que se revelara que Estados Unidos permitiría la entrada de un buque petrolero ruso a aguas cubanas.
El tanker de nombre Anatoly Kolodkin, que navega bajo bandera rusa, se encuentra actualmente a menos de 24 kilómetros de Cuba y se espera que llegue a la isla el martes. Este barco está sancionado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea.
La inminente llegada del crudo es considerada vital para aliviar la crisis energética que sufre Cuba, la cual se ha visto exacerbada por el bloqueo energético impuesto por Trump tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Rusia ya había indicado su intención de enviar petróleo a Cuba por motivos humanitarios, un paso que se traduce en un desafío directo a la política estadounidense. Trump, por su parte, firmó una orden ejecutiva en enero de 2026 que amenaza con aranceles a quienes proporcionen petróleo a la isla.
Desde principios de año, Estados Unidos ha presionado a Cuba reduciendo su acceso a petróleo importado, buscando forzar al gobierno cubano a sentarse a la mesa de negociaciones y realizar reformas económicas similares a las de Venezuela.
Cuba, que necesita aproximadamente 100,000 barriles diarios para satisfacer sus requerimientos energéticos, enfrenta prolongados apagones y una economía paralizada, dado que solo produce alrededor de 40,000 barriles de forma nacional.


