Internacional.- La administración de Donald Trump ha asignado más de 250 millones de dólares para implementar programas que fomentan la colaboración entre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y cuerpos policiales locales en Estados Unidos.
Esta iniciativa, conocida como ‘Task Force’, brinda a las autoridades municipales la capacidad y el incentivo para arrestar a migrantes, según revela la organización FWD.us. Hasta la fecha, 976 departamentos de policía han establecido estos acuerdos, recibiendo cada uno más de 100 mil dólares, además de 7,500 dólares por cada oficial que participa en el programa.
Felicity Rose, vicepresidenta de políticas de justicia penal de FWD.us, advierte que este tipo de financiamiento favorece prácticas de sesgo racial en la vigilancia y detención de delitos menores. Aunque la iniciativa fue presentada como una estrategia para capturar a criminales peligrosos, datos indican que más del 70% de los detenidos en centros de inmigración no cuentan con antecedentes criminales severos o, en varios casos, son solo infracciones menores, como violaciones de tráfico, según el centro TRAC de la Universidad de Syracuse.
Informes filtrados por el periodista Ken Klippenstein revelan que los bonos adicionales para los policías solo se activan cuando logran realizar su primer arresto de un migrante. Además, el programa también contempla recompensas por la detención de menores no acompañados.
Florida y Texas destacan como los estados con más acuerdos de este tipo, con 270 y 161 departamentos policiales firmantes respectivamente. Hasta ahora, las localidades de Florida han recibido más de 149 millones de dólares en financiación federal, mientras que Texas ha obtenido aproximadamente 13 millones.
FWD estima que el DHS ha capacitado a entre 13,800 y 15,800 agentes de policía en todo el país para realizar funciones relacionadas con la migración, ampliando así el alcance de estas políticas.


