Sánchez Cordero aseguró que las mujeres que tomaron CNDH ya fueron atendidas: hasta ahora “sólo son promesas”, responden ellas

Este jueves, en la conferencia matutina diaria del presidente Andrés Manuel López Obrador, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, se pronunció sobre la reunión que tuvo la víspera, este miércoles por la tarde, con las integrantes de colectivos feministas que se encuentran al interior de las instalaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), mismas que tomaron desde hace una semana en protesta por la no respuesta de las autoridades a sus casos de violencia infantil, hacia las mujeres, así como feminicidios.

Nos comprometimos con ellas en que las diversas instancias de la secretaría, la unidad de fortalecimiento al sistema de justicia que tiene mesas especiales precisamente para dar seguimiento a los diversos casos, las iba a atender puntualmente, que la titular de CONAVIM (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres) iba a ir a sus estados porque muchos de estos asuntos de feminicidios y de violaciones y de violencia contra las mujeres son de competencia local», señaló.

(Foto: EFE/Sáshenka Gutiérrez)
(Foto: EFE/Sáshenka Gutiérrez)

Además, agregó que se reunirá con las inconformes la próxima semana, el día 17, y después continuarán con los encuentros periódicamente, cada 15 días o cada mes, para dar seguimiento a los diferentes casos, de manera personal por un lado, y a nivel colectivo, por otro.

Por su parte, Erika Martínez contó este jueves a Infobae México que aunque en la reunión con la secretaria de Gobernación no se avanzó mucho «el paso pequeño, pero más importante, es que la señora Sánchez Cordero se comprometió a escuchar y darle solución a sus denuncias”.

Este miércoles, la titular de la Segob, se reunió con una comisión encabezada por Erika Martínez y Yesenia Zamudio, así como otras seis activistas. Al término del encuentro, una de las participantes refirió que presentaron su pliego petitorio a la secretaria de Gobernación, en el cual solicitaron la emisión de una alerta nacional de violencia de género.

(Foto: EFE/Sáshenka Gutiérrez)
(Foto: EFE/Sáshenka Gutiérrez)

Este acuerdo es el primer acercamiento de este grupo de mujeres con autoridades federales para dar cauce a las exigencias, tras la toma de las instalaciones de la CNDH.

La liberación de la CNDH no fue tema

Algo que dejaron claro las manifestantes, desde antes de la reunión con autoridades de Segob, es que la liberación de las instalaciones de la CNDH no iba a ser tema a negociar en ese encuentro. Y, efectivamente, ese asunto no se trató.

Sin embargo, en la ‘mañanera’ de este jueves, la secretaria Olga Sánchez Cordero se refirió a esa cuestión en particular, señalando que, como ya las habían atendido, ella considera que las manifestantes deberían entregar ya las instalaciones de la Comisión.

Foto: Infobae MéxicoFoto: Infobae México

“Yo creo, y aquí lo digo públicamente, yo creo que si ya se está atendiendo su reclamo y se va a atender de manera profesional y adecuada, pues ya no tendrían ellas porque estar dentro de las instalaciones, si sus legítimas preocupaciones o reclamos están siendo debidamente y puntualmente atendidos desde la Secretaría de Gobernación, con todas las instancias que nosotros tenemos para atender violencias”, consideró la funcionaria.

Ante esto, Erika Martínez, también declaró a Infobae que en realidad, hasta ahora, “no se está atendiendo aún, se está en estudio nuestro pliego paritorio, nuevamente lo que recibimos sólo fueron promesas”.

Además, entregar las instaciones de la CNDH ni siquiera es opción para las manifestantes que, en primer lugar, se atrincheraron ahí para manifestar el hartazgo que tienen por no recibir respuesta alguna –efectiva, en la práctica– de las autoridades de justicia a sus demandas, que van desde violaciones y abuso físico y sexual, a menores y a mujeres, hasta feminicidios. Además, las instalaciones de la Comisión las han convertido en un refugio para mujeres víctimas de la violencia.

“Si quieren que les entreguemos este edificio, que nos den uno, y uno más grande. Porque aquí no vamos a caber las familias de refugiados (de la violencia)”, decía anteriormente Erika Martínez a Infobae.

“Nosotras llegamos a quedarnos, en respuesta a la falta de empatía con el dolor ajeno”.