Culiacán Sin.- Los productores agrícolas de la región enfrentan un escenario complicado marcado por el aumento de los precios del diésel y los fertilizantes, vinculado a conflictos internacionales que afectan el comercio de insumos. Esta situación ha puesto en jaque la viabilidad financiera de sus actividades.
Los agricultores han subrayado que el encarecimiento de estos insumos ha hecho más difícil llevar a cabo sus labores en el campo. Los costos de operación están aumentando de manera alarmante, lo que deteriora la rentabilidad de la producción agrícola, especialmente en el caso del maíz.
Agustín Espinoza Laguna, un agricultor local, destacó que la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, un área crucial para el comercio internacional, ha generado incrementos en los precios de los insumos de entre el 40 y 50 por ciento. “El diésel ha aumentado considerablemente, y los precios de fertilizantes, especialmente los nitrogenados, están por las nubes debido a su dependencia del gas natural”, señaló.
Los maiceros expresaron su preocupación, mencionando que, a pesar de la baja en los precios del maíz, el costo de producción sigue en aumento, lo que crea un desequilibrio económico insostenible. La falta de alternativas viables y la baja demanda de otros cultivos limitan su capacidad para diversificarse.
Este año, se han sembrado 100 mil hectáreas menos que el año pasado, y Espinoza Laguna advirtió que si las condiciones no cambian, el próximo año podría verse una migración de productores en busca de mejores oportunidades. “El problema real es que no hay otros cultivos que puedan ser considerados como opción”, concluyó.


