Internacional.- Las fuerzas armadas de Estados Unidos lograron rescatar con éxito a un copiloto del caza F-15 que había sido derribado en Irán, culminando una compleja misión que evito su posible captura por parte del régimen persa. Este operativo, calificado por el presidente Donald Trump como una de las «más audaces operaciones de búsqueda y rescate» en la historia, se llevó a cabo después de un despliegue estratégico y eficaz en territorio adverso.
Según Trump, el rescate se realizó en plena luz del día, algo inusual para este tipo de operaciones. En un mensaje compartido en su red social, alertó que el militar, que se encuentra en estado crítico, había estado escondido en una grieta montañosa durante siete horas, evadiendo a las fuerzas iraníes que buscaban capturarlo.
La situación comenzó tras el derribo del F-15, el primer incidente de este tipo desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, el 28 de febrero. De los dos tripulantes, uno fue rescatado poco después del ataque, mientras que el paradero del copiloto permaneció desconocido, lo que llevó a Trump a ordenar la misión de Comando de Búsqueda y Rescate en Combate.
Un alto funcionario del Gobierno reveló que el copiloto se había mantenido oculto para evitar ser descubierto. Aunque sufrió algunas lesiones, logró huir a pie. La urgencia de las fuerzas iraníes por encontrar al piloto se intensificó, incluso ofreciendo recompensas a quienes pudieran dar información acerca de suLocalización.
La operación de rescate se vio marcada por la intensa actividad militar en la zona, donde se registró fuego cruzado entre los helicópteros estadounidenses y las fuerzas en tierra de Irán. Para evitar detecciones, el Pentágono desplegó diversos aviones y helicópteros en un vuelo discreto y a baja altitud.
En medio de estas maniobras, Irán afirmó haber derribado cuatro aeronaves estadounidenses, mientras que las operaciones encubiertas de la CIA se encargaron de desinformar al enemigo sobre la ubicación del piloto, facilitando así el rescate. Adicionalmente, medios iraníes llevaron a cabo la difusión de videos que mostraban restos de aeronaves incendiadas, lo que sugiere que Estados Unidos podría haber destruido sus propios equipos para impedir que cayeran en manos iraníes.
Este incidente ha puesto de relieve la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, especialmente en un momento en que ambos países se encuentran inmersos en negociaciones delicadas.


