Internacional.- La situación de las migrantes embarazadas en Estados Unidos es alarmante, dado que se ha informado sobre su detención a pesar de las directrices que prohíben esta práctica. Diferentes organizaciones de derechos humanos han elevado su voz contra el maltrato y la falta de acceso a cuidados médicos básicos que enfrentan estas mujeres.
Las denuncias indican que muchas adolescentes, algunas de las cuales fueron víctimas de violación en albergues ubicados en Texas, están siendo enviadas a centros donde el aborto es casi totalmente prohibido. Activistas subrayan que esta situación es crítica en un momento en el que la detención de migrantes alcanza niveles récord, con cerca de 70,000 personas recluidas en febrero, según el centro TRAC de la Universidad de Syracuse.
Jesús González, trabajador social de Florence Immigrant and Refugee Rights Project en Arizona, destacó que en el centro de detención Eloy, ubicado cerca de Tucson, las mujeres embarazadas no reciben el cuidado médico necesario. Uno de los casos más impactantes es el de Esther, quien quedó embarazada tras ser víctima de una violación. Durante su detención, aseguró que solo recibió vitaminas prenatales, pero ningún otro tipo de atención médica.
Asimismo, Lupe Rodríguez, de National Latina Institute for Reproductive Justice, compartió la experiencia de una migrante con un embarazo de alto riesgo que no recibió tratamiento médico durante cuatro meses y fue obligada a dormir en el suelo y pasar hambre.
Según las directrices de ICE, no se debería detener a personas embarazadas, ni a aquellas en periodo de posparto o lactancia, salvo en circunstancias excepcionales. Sin embargo, entre enero de 2025 y febrero de este año, se detuvo a 498 individuos en estas condiciones, revela información del Departamento de Seguridad Nacional.
Yvonne Rodríguez, de Reproductive Freedom For All, mencionó que más de doce migrantes menores de edad embarazadas fueron trasladadas a un albergue en el sur de Texas, donde vivirán en un entorno en el que el aborto está prohibido. Aparentemente, la mitad de estas menores se convirtieron en madres debido a abusos sexuales.
Brigitte Amiri, abogada de ACLU, criticó este nuevo enfoque, que contrasta con las políticas del gobierno anterior. «Las jóvenes que buscan seguridad en EE.UU. deben ser tratadas con respeto y dignidad, y el acceso a servicios médicos no debe ser un tema político», enfatizó.


