No hay pruebas rápidas de Coronavirus acreditadas en este momento: López-Gatell

Este miércoles, durante el informe diario de la Secretaría de Salud (SSA), el subsecretario Hugo López-Gatell aclaró que, hasta el momento, no hay pruebas rápidas de Coronavirus acreditadas en ningún país del mundo.

Desde Palacio Nacional, el funcionario detalló que la SSA se puso en contacto con instituciones de otros países sobre el tema. Primero, contactaron al Instituto Robert Koch de Alemania luego de que medios de comunicación difundieron que los alemanes estaban usando pruebas rápidas de COVID-19 con las que habrían logrado controlar la pandemia, lo cual resultó falso.

Nos verificó el director del instituto que Alemania no utiliza pruebas rápidas (de COVID-19). Y que, al igual que la mayoría de los países europeos, no tienen reconocida ninguna prueba rápida”, apuntó López-Gatell.

Asimismo, la Agencia de regulación de Fármacos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y las autoridades de Canadá corroboraron lo mismo: no han autorizado ninguna prueba rápida de COVID-19. Por lo tanto, en todos los países donde se desarrolla la pandemia, incluido México, se continúa haciendo únicamente la prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR).

La Organización Panamericana de la Salud, de la OMS, publicó hace tres días un posicionamiento técnico explícito que dice que en este momento ninguna autoridad sanitaria competente del mundo ha acreditado pruebas rápidas (de Coronavirus)”, puntualizó el subsecretario.

¿En qué se diferenciaría una prueba rápida de COVID-19 con la PCR?
López-Gatell explicó, paso a paso, cómo se lleva a cabo una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), la única avalada, hasta el momento, por la OMS para detectar el COVID-19. Estas se llevan a cabo en un laboratorio y consisten en lo siguiente:

Se toma una muestra de la secreción respiratoria en la que existen virus, en este caso COVID-19. Y se hace un procesamiento donde se extrae el material genético del virus, ácido ribonucleico. Una vez extraído, por un proceso de síntesis química, se multiplica el material genético. Luego, hay un mecanismo de detección de ese material genético que es específico para este virus y, cuando se alcanza cierto número de copias, esto se vuelve detectable. Así funciona la PCR”, reveló el funcionario.

En cambio, las pruebas rápidas, añadió, identifican los componentes del virus y pueden hacerse en un consultorio o “al pie de la cama de un paciente”.

Son parecidas a la prueba de embarazo. Es una tirita reactiva, un dispositivo de plástico, que tiene un componente que cambia de color cuando se detecta cierta señal. ¿Cuál es esta señal? Es los anticuerpos que genera el organismo humano frente al virus. La respuesta inmune, que incluye la producción de anticuerpos para el COVID-19, todavía no ha sido suficientemente estudiada como para poder aislar los componentes que permitan el reconocimiento de estos anticuerpos. En resumen, no hay pruebas rápidas competentes hasta el momento”, finalizó López-Gatell.