Internacional.- Una jueza en Colombia sentenció a Simeón Pérez Marroquín, conocido como ‘El Viejo’, a 22 años y cuatro meses de prisión por su papel en la planificación del asesinato del senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, acontecido el 7 de junio en el barrio Modelia de Bogotá.
La Fiscalía colombiana especificó que Marroquín fue hallado culpable de múltiples delitos, incluidos homicidio agravado y uso de menores en la comisión de delitos. El asesinato de Uribe, que falleció el 11 de agosto tras sufrir dos disparos, impactó profundamente al país y desencadenó una amplia investigación que ha llevado al arresto de nueve individuos, con sentencias ya emitidas sobre algunos de ellos, incluido un menor de edad que participó en el ataque.
El rol de ‘El Viejo’
De acuerdo con la Fiscalía, ‘El Viejo’ fue el encargado de coordinar el ataque y asignó a Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi, la tarea de ejecutar el plan. Marroquín realizó acciones de seguimiento al senador, documentando sus actividades políticas antes del ataque, lo que evidencia una planificación meticulosa.
Además, facilitó el arma que se utilizó para cometer el crimen, la cual fue alterada para incrementar su capacidad de daño. Posteriormente, proporcionó recursos y apoyo a Katherine Andrea Martínez, encargada de ejecutar el ataque, asegurando su huida a Caquetá, donde recibió entrenamiento militar por parte de disidencias de la FARC.
Vínculos con disidencias
La Policía ha indicado que la responsabilidad del asesinato podría estar vinculada a la Segunda Marquetalia, una facción armada disidente liderada por Iván Márquez, ex negociador de paz de las FARC. Este grupo se formó tras la ruptura del acuerdo de paz, cuando varios exjefes guerrilleros decidieron retomar las armas.
A pesar de las bajas sufridas por la organización en enfrentamientos recientes, la amenaza que representa sigue latente en el contexto colombiano, evidenciando la complejidad de la violencia en la región.



