“Era una necesidad”: secretario de Educación en Sinaloa justificó la escuela equipada por los “Chapitos

Ha pasado sólo un año de que los hijos de Joaquín el “Chapo” Guzmán doblegaron al gobierno durante la operación contra Ovidio, unos de los herederos del Cártel de Sinaloa; sin embargo, su liderazgo se ha ido al cielo en la ciudad Culiacán (Sinaloa), donde de pronto habrían ganado fama por sus acciones de “benevolencia”.

Culiacán, bastión del cártel dirigido por Alfredo, Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán, es sin duda el sitio más obvio para empezar a comprender por qué algunas personas los veneran como a un santo.

En Ampliación Bicentenario, la colonia más pobre de la capital de Sinaloa, una escuela debajo de un tejaban fue patrocinada y habilitada por los hijos de Guzmán Loera. Tras la pandemia por coronavirus, los habitantes habían solicitado apoyo al gobierno estatal, pues no contaban con los recursos suficientes para las clases en línea; sin embargo, fueron ignorados.

Los alumnos de la escuela temporal Extensión Bicentenario son hijos de pepenadores sin acceso a televisión e internet, por lo que no habían podido tomar clases hasta esta semana, cuando inauguraron la institución. Los Chapitos les compraron a los menores uniformes, calzado, además de material escolar como libros, lápices, impresoras.

¿Sabe la procedencia de estos recursos?

—Tal vez si es cierto, viene del crimen organizado, de dónde venga, pero la verdad yo miro la acción, dice una las maestras voluntarias de la escuela.

La escuela temporal Extensión Bicentenario fue equipada por los hijos de Joaquín el "Chapo" Guzmán Loera  (Foto: Facebook@Erick Meraz)La escuela temporal Extensión Bicentenario fue equipada por los hijos de Joaquín el «Chapo» Guzmán Loera (Foto: Facebook@Erick Meraz)

A la escuela radicada en un terreno baldío asisten aproximadamente 90 niños. Este viernes, el centro de educación fue recorrido por el secretario de Educación de Sinaloa, Juan Alfonso Mejía López, quien aseguró que la acción de los supuestos narcotraficantes obedece a una necesidad, un reflejo “muy particular del impacto que se está viviendo a partir de la pandemia”.

Para el funcionario lo importante no es que este centro haya sido construido por los hijos de un criminal, sino que ahora los menores tienen acceso a la educación. Mejía López confirmó que esta institución no tiene validez ante la Secretaría de Educación Pública (SEP), pero reconoció que es conveniente para la población rural.

Asimismo, el ex funcionario se comprometió a ayudar a los maestros con el tema de infraestructura.

“Lo que nosotros vimos es la necesidad del apoyo higiénico, la parte de los baños y creo que sin duda es uno de los temas fundamentales”, aseguró a Reforma.

En Culiacán, Sinaloa, los Chapitos han realizado diferentes entregas (Foto: Especial)En Culiacán, Sinaloa, los Chapitos han realizado diferentes entregas (Foto: Especial)

En Sinaloa, el poder no se explica con los mismos esquemas que en otros sitios. En el estado se usan de manera diferente las palabras gobierno y autoridad. El gobierno son las entidades públicas. La autoridad es otra cosa, es eso que, circulando por aquellas montañas no puedes ver pero que se sabe está en todos los caminos.

La presencia de la autoridad del cártel no está en ningún sitio y está en todos los sitios. Es un ojo que todo lo ve y que aveces se manifiesta en falsas obras sociales