Internacional.- La Plaza de toros de La Maestranza en Sevilla fue testigo de un emotivo regreso este Domingo de Resurrección, cuando el rey emérito español, Juan Carlos I, fue recibido con aplausos por el público. Su presencia marcó el regreso de Morante de la Puebla a los ruedos, junto a otros conocidos toreros como el peruano Roca Rey y David de Miranda.
El exmonarca llegó al evento acompañado por su hija mayor, la infanta Elena, ocupando el destacado palco de la Plaza. Este fue su primer regreso a España desde noviembre del año anterior, cuando se reunió con su familia en el Palacio Real de El Pardo para celebrar medio siglo de la restauración de la monarquía en el país.
Residente en Abu Dabi desde 2020, el rey Juan Carlos se había mantenido alejado de España debido a una serie de controversias sobre su fortuna y una investigación judicial. Su asistencia a esta corrida marca un momento significativo, no solo por la tradición taurina, sino también por el simbolismo de su asistencia en un evento tan relevante para la cultura española.
A pesar de planes previos de participar en una regata en Sanxenxo, sus compromisos internacionales, especialmente el conflicto en Oriente Medio, le impidieron estar presente. Esta tarde, sin embargo, la atención giró completamente hacia él y su conexión con el arte taurino.


