El Pichonero

Los que hemos jugado futbol, siempre nos hemos encontrado a un sujeto muy particular en nuestros equipos. Una posición que sabe combinar suerte con oportunidad.

El “pichonero”.

Un “pichonero” es aquel sujeto que normalmente no anda corriendo por toda la cancha, no da pases, no quita balones, casi nunca defiende, es muy probable que se encuentre fuera de lugar.

Navega como de muertito durante el partido; sin embargo, tiene un don, si encuentra un balón suelto cerca del área, va a clavar un gol.

En nuestra política existen muchos “pichoneros”, gente que aprovecha una circunstancia para vanagloriarse y colgarse una medalla por mérito.
Este lunes pasado, Banco de México reporto que durante Marzo las remesas, dinero que envían nuestros connacionales desde el extranjero, lograron superar los 4,000 millones de dólares, volumen muy por encima de lo pronosticado por todos los especialistas en el ramo.

Según la misma institución, fueron cerca de 1,800,000 familias las beneficiadas con 378 USD cada una. Algo así como $8,700 pesos por familia.

Este dinero vino a impulsar el comercio de menudeo durante Marzo y quien logró anotar su gol “pichonero”, fue la SHCP.

El dinero enviado por nuestros familiares en Marzo, algo así como 92 mil millones de pesos, se fueron al consumo del día a día de nuestros hogares y le dieron al gobierno federal, la nada despreciable suma de 12 mil millones de pesos en IVA.
Actualmente, uno de cada diez pesos

que se recudan de IVA proviene, por dinero que entra a la economía, de remesas.

El titular del ejecutivo les agradeció mucho a “los paisanos migrantes” a quienes califico como “héroes vivientes”.

Lo menos era agradecer, ya que con ese dinero que le inyectaron a la economía lograron mantener el barco, que se llama México, a flote.

El gobierno federal logro pichonear un gol durante Marzo, lo interesante sería que construyéramos un gol; ya saben, defender un balón, salir jugando por la banda, quitarse a uno, lograr concretar un pase, hacer un movimiento a la espalda de los defensas, ponerse en posición y rematar directo al ángulo, justo donde no se lo esperaba el portero.

Dejemos de pichonear resultados y pongámonos a construirlos.

¿Cómo?
La respuesta es simple, se llama: crecimiento económico.
Urge meter un gol.