El helicóptero en el que falleció una gobernadora de México se accidentó por falta de mantenimiento

El helicóptero no debía volar. Este viernes, un año y tres meses después del siniestro, el Gobierno mexicano ha presentado su informe final sobre el accidente aéreo en el que fallecieron la gobernadora de Puebla Martha Érika Alonso y su marido, el senador y exgobernador Rafael Moreno Valle. Según informó el Gobierno, uno de los actuadores del helicóptero, el motor hidráulico que da fuerza a las hélices para que giren, dirijan y mantengan el balance en el aire, tenía dos tornillos sueltos. Otro tenía fallas intermitentes. Esto ocasionó la pérdida de control de la aeronave tras apenas 10 minutos de vuelo. Según las autoridades, la tripulación estaba al tanto de que la aeronave necesitaba mantenimiento, pero eso no evitó que siguiera volando hasta el 24 de diciembre de 2018, día en el que murieron la pareja de políticos del Partido Acción Nacionalista (PAN), los dos pilotos y un asesor de Moreno Valle en el Senado mexicano.

“Debió haber estado en tierra, es una falla enorme”, ha dicho este viernes el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, al presentar el informe final sobre el siniestro en la conferencia diaria en el Palacio Nacional de Ciudad de México. Según la reconstrucción de Jiménez Espriú, un chequeo a la aeronave 11 días antes de su caída, reveló que uno de los actuadores lineales estaba dañado y ya había sido reparado en el pasado. “La empresa a la que se alquilaba el helicóptero y la tripulación continuaron operando la aeronave aún teniendo conocimiento de este mal funcionamiento”, agregó el secretario.

La empresa que operaba el helicóptero, Servicios Aéreos del Altiplano, buscó activar la garantía sobre la reparación después de haber detectado nuevas fallas en el actuador el 25 de junio de 2018. “Sería un poco urgente porque la máquina tiene vuelos comprometidos y no la podemos parar”, decía un correo enviado al taller Precision Accesories Instruments, perteneciente a un grupo de aviación estadounidense. Entre esta solicitud y la víspera de Navidad en 2018, día del accidente, la aeronave realizó por lo menos 31 viajes.

Una de las hipótesis que quiso despejar el informe es la de un posible atentado. “No había aves, pedazos de proyectiles ni evidencia de daños que acrediten que existió un posible acto de sabotaje o de explosivos”, subrayó Jiménez Espriú en la conferencia de prensa.

Martha Érika Alonso, que tenía 45 años, ganó la gubernatura de Puebla como candidata del derechista PAN el 1 de julio de 2018, y debía suceder a su marido Rafael Moreno Valle, en el cargo entre 2011 y 2017. La elección de Alonso no estuvo exenta de polémica. Su principal contrincante, Miguel Barbosa, candidato de Morena, el partido de Gobierno, denunció fraude y obligó a intervenir a la justicia electoral. La tensión entre los candidatos escaló de tal manera que las urnas se trasladaron a la Ciudad de México bajo custodia del Ejército para que las papeletas se contaran nuevamente. El recuento reveló irregularidades, pero nada que modificara el resultado final. El diciembre, el Tribunal Electoral mexicano ratificó los resultados y Alonso tomó posesión de su cargo el día 14. Diez días después, el helicóptero en el que viajaba se estrelló.