Internacional.- La combinación de insatisfacción con la guerra, restricciones en Internet y una economía en declive está provocando un gran impacto en la popularidad del presidente ruso, Vladímir Putin, y de su partido, Rusia Unida, justo en vísperas de las elecciones parlamentarias.
La situación se complica aún más con el sacrificio de miles de cabezas de ganado en Siberia, lo que ha despertado una ola de indignación popular, dada la percepción de que las autoridades veterinarias actuarían de manera diferente si se tratara de grandes cooperativas agropecuarias.
Disminución del Apoyo a Putin
De acuerdo con un estudio realizado por VTSIOM, solo el 32,1% de los rusos identifica a Putin como uno de sus políticos preferidos, una caída significativa desde el 48,8% registrado hace dos años. Asimismo, su tasa de aprobación ha disminuido al 70,1%, mientras que la confianza en su liderazgo ha caído al 75%, cifras que reflejan su peor desempeño desde el inicio del conflicto en Ucrania en febrero de 2022.
Estos niveles de apoyo han disminuido incluso en momentos críticos, como durante la ocupación parcial de la región de Kursk o las tensiones provocadas por el grupo Wagner y su líder, Yevgueni Prigozin.
La situación es igual de preocupante para Rusia Unida, que busca mantener su mayoría constitucional en las elecciones de septiembre. Si los comicios se celebraran hoy, solo un 29,3% de los encuestados votaría por el partido oficialista, un descenso respecto al 33,8% de enero.
Demandas de Paz y Descontento Social
Mientras la guerra se adentra en su cuarto año sin un final a la vista, una reciente encuesta del Centro Levada revela que el 67% de los rusos exige negociaciones de paz con Ucrania, lo que indica una creciente falta de fe en la voluntad de Putin de llevar a cabo diálogos significativos.
El apoyo al conflicto ha alcanzado su punto más bajo, con apenas un 24% de respaldo. Entre las causas se encuentran la recesión económica, que se contrajo un 2,1% en enero, y el descontento por el sacrificio de ganado en Siberia, que muchos creen podría ser más grave que lo que las autoridades han reconocido.
Impacto del Bloqueo de Internet
Sin duda, uno de los elementos que más afecta al Kremlin es el bloqueo de Internet, que ha unido tanto a los partidarios de Putin como a la oposición. La mayoría de los rusos se opone a la ralentización de Internet móvil, situación que ha afectado a Moscú y San Petersburgo y que se ha normalizado en otras partes del país. Las encuestas revelan que más del 80% de los jóvenes consideran que el acceso a Internet es un derecho fundamental.
También hay un notable rechazo al bloqueo de redes sociales, con un 55% de oposición al cierre de plataformas como Telegram y WhatsApp, un aumento considerable respecto al año anterior.
Este descontento se traduce en divisiones dentro de la élite rusa; mientras que Putin y el Servicio Federal de Seguridad (FSB) apoyan las restricciones, los sectores más jóvenes y empresariales abogan por una mayor libertad en línea. La situación ha llevado incluso a que algunas familias de altos funcionarios del FSB se involucren en empresas que son importantes para el control y la vigilancia de Internet.
A medida que se intensifican las quejas populares y las cifras de apoyo a Putin se desploman, las autoridades han decidido no proceder con sus planes de bloquear completamente Telegram, al menos por el momento.


