México.- Las autoridades han logrado identificar a un grupo radical que presuntamente está detrás de la fabricación y suministro de explosivos decomisados a estudiantes de la Escuela Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’ de Ayotzinapa. Este hallazgo se dio tras la intervención de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) el 8 de junio, cuando se aseguraron 59 artefactos explosivos en autobuses de los normalistas recién llegados de Guerrero a la Ciudad de México.

Los artefactos explosivos, de fabricación casera y avanzada, incluyen tubos de PVC rellenos de pólvora y mecanismos de activación manual. Aunque su capacidad letal es limitada, pueden resultar en lesiones graves e incendios si se utilizan en entornos vulnerables.

Investigaciones preliminares apuntan que detrás de estos artefactos se encuentra una célula radical conocida por tener vínculos con el Comité Estudiantil de la misma normal. Al frente de este grupo estaría Jesús G. E., apodado ‘el Coquillo’, quien ha sido implicado en la logística de estes explosivos y otros delitos, incluyendo la retención de vehículos y el robo de mercancías.

Aunque se han desmantelado 59 artefactos, se estima que la célula radical había planeado la producción de hasta mil explosivos para ser utilizados en diferentes movilizaciones.

Adicionalmente, se investiga la influencia de personajes externos al movimiento estudiantil, como Juan Miguel H. C., conocido como ‘el Padrino’, quien se ha visto relacionado con la radicalización de los estudiantes y la creación de grupos descontentos. Este individuo es señalado por fomentar divisiones en torno al uso de los fondos generados por las protestas en torno a los 43 normalistas desaparecidos.

Las investigaciones en curso de la Fiscalía General de la República (FGR) están enfocadas no solo en la producción y uso de estos explosivos durante las protestas, sino también en el origen de los fondos que respaldan estas actividades radicales.

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